jueves, 14 de agosto de 2025

Un problema de la juventud de hoy.

Hay algo que me ha rondado la cabeza durante un par de años.

La vida antes de la explosión de las redes sociales y la verdadera adicción a los teléfonos móviles fue decisiva para el desarrollo de los que nos criamos justo antes de que ocurriera este verdadero "boom". Diariamente me encuentro con casos de personas jóvenes que no tienen la costumbre de estar lejos de sus celulares, que comparten todo en redes sociales y cuya vida pareciera girar en torno al qué dirán. Esto, en mi experiencia, no se ve tanto en las personas que crecimos en los años 90 y 2000, previo al 2010.

Estando en bares, restaurantes, parques y otros espacios se ve un número increíble de personas tomándose fotografías sin parar para luego estar con los ojos pegados en la pantalla y no hablar entre ellos.

¿Cuál vendría siendo la motivación de salir con tus amigos si es que ni siquiera van a conversar?

Compartir todo lo que uno vive en redes sociales no da espacio para la individualidad y se difuminan los límites de la privacidad. Uno podría debatir que son decisiones personales, pero pasa a un punto en el que ya puede ser dañino para la persona.

Unas preguntas para reflexionar:

Si es que comparto todo lo que ocurre en mi vida, ¿estaré compartiendo algo que no debería compartir y que me traerá malas consecuencias? ¿habré perdido conciencia de los límites de la privacidad?

Preocupación

Me frustra mucho pensar en el rápido descenso hacia la ultra derecha de la sociedad actual. Estoy preocupado por mi país y por el desastre que está siendo el período electoral de este año. Estamos viviendo en un mundo muy polarizado y plagado de odio, y no podemos hacer caso omiso de la influencia de la política y el clima social internacional (principalmente de Estados Unidos, que por más que uno quiera que no sea así, tienen una influencia innegable en los procesos políticos de otros países).

Al ser Estados Unidos un país tan grande y tan conocido, muchas veces admirado, lo que ocurre allí es observado por el resto del mundo. En Chile, hay gente que desea tener como presidente a alguien como Trump, a pesar de todo el daño que ha hecho en los meses que lleva en el cargo. Es como si no se informaran sobre lo horrible que ha sido su mandato, pero también puede ser que estén de acuerdo con todo lo que ha hecho, incluyendo la corrupción y las acusaciones de pedofilia con Epstein. No sé cual de las dos es más espeluznante.

Estoy frustrado con el estado de la sociedad.

Eso.

Psicofármacos

Mi última entrada fue bajo desesperación y hoy me siento mejor. Pareciera que mi diagnóstico de ciclotimia necesitará fármacos de por vida. ...